VISITA A LA" BRUJERA DEL MIRADOR"
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Desde la plaza vieja de Cañamero y subiendo por la Calleja de
la Virgen, un paseo de poco más de media hora nos sitúa en
el Risco del Mirador. Al fondo del desfiladero el Ruecas oculta su corriente
entre los alisos; a nuestros pies, en covachas que se abren en los
cortados cuarcíticos, abrigos con pinturas rupestres y a nuestro
lado, la Mesa, un dolmen del calcolítico-bronce, que sirvió
en la edad media como lugar de reunión para las brujas Villuerquinas.
| Se recupera con esta ruta la perdida tradición villuerquina
de "BRUJAS BLANCAS" ligada al curanderismo y las buenas obras.
De ella nos queda, poco más que, algunos topónimos como: "Brujeras, Cerros de Brujas, y Mesas de Brujas" asociados siempre a lugares sagrados de cultos primitivos, como cuevas con pinturas rupestres o dólmenes, concentradores (en las antiguas creencias) de energías de la naturaleza y del espíritu de los que allí oficiaron durante siglos. Una de las brujeras más famosas es la "MESA DE LAS BRUJAS" de
Cañamero. En realidad, un dolmen del calcolítico-bronce,
cercano a cuevas con pinturas rupestres y otras manifestaciones de población
primitiva.
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| Reuniones festivas y de trasmisión de conocimientos; ocultas
por ellas mismas ante el miedo al rechazo de los vecinos y a la intromisión
represiva de los poderes de la época.
Envueltas así en un halo de misterio, el temor y los intereses satanizan estas costumbres, llegando a quemar en plaza pública a las practicantes o sospechosas de brujería. Pobres mujeres que, en nuestro caso, sólo hacían el bien a los demás y a ellas mismas, disfrutando junto a la Mesa del Mirador, de algunos placeres que la sociedad les negaba. En las noches de luna llena tenían lugar las reuniones. Las participantes se concentraban en las afueras del pueblo y subian por la "Calleja de la Virgen" hasta la era de las Escarihuelas, desde allí, por veredas ocultas, hasta la mesa. Una vez arriba, oraciones, bailes, cantos...algún bebedizo (probablente más ligado al buen vino del lugar que a la propia brujería), otros placeres potenciados por el estado mental producido por el ambiente, al que seguramente so sería ajena la Gloria (bebida para mujeres a base de mosto, aguardiente y algunas hierbas; aromáticas o afrodisiacas, según la receceta) y la CEREMONIA DE LAS CALABAZAS, durante la que se pedía la intervención de la luna llena para " bendecir o cargar de energía" los recipientes naturales que utilizaban para sus pócimas y que descansaban sobre la piedra de la mesa. |
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Una vez al año, en la luna llena de Junio, las participantes
elegían entre ellas a la que, con el título de Bruja Blanca"
oficiaría sus ritos.
Todo el que suba al lugar debe llevar una calabaza (por si acaso) ya que según la tradición, estos recipientes naturales, después de recibir el influjo del satélite en su plenitud se convertian en portadoras de buena suerte para sus poseedores
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